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12 veces el rey



Real Madrid confirmó su grandeza en Europa una vez más, por doceava vez para ser exactos y de la mano de un Zinedine Zidane que ha estado a la altura en su segundo año, consiguió el bicampeonato de la Liga de Campeones de la UEFA después de derrotar ante una Juventus que intentó dar la sorpresa pero no pudo y cayó 4-1. 

Cristiano Ronaldo no se escondió y dio un buen partido pues sumó a su cuenta dos goles más para confirmar que es el máximo goleador de esta temporada en dicha competencia, pero él no jugó solo, también destacó Isco, quien dio un segundo tiempo de primer nivel, además de Luka Modric quien manejó bien el medio campo junto a Casemiro. 

La final fue un monumento al fútbol. Presentaba un duelo de estilos llevado a su máxima esencia. El camino a la leyenda del Real Madrid tenía enfrente al equipo en teoría más trabajado del planeta. Intensidad máxima, presión agresiva que eran resumidas en un equilibrio máximo. 

Consciente de que tenía al mejor de los rivales enfrente. Zidane, puso a Isco titular para intentar generar desorden en la disciplina táctica. Bale, como arma reserva en la que era su final soñada. La Juve sin sorpresas en el once salió con lo mejor en el campo.

La agresividad con la que comenzó el conjunto de Allegri, era el escenario donde se desarrollaría la final. Entraron mejor al partido, mordiendo en cada balón, con hambre de un título que no ganan desde hace 21 años. 

Muchas finales perdidas (seis), heridas por curar ante el rival más laureado. Fue la casa de un Higuaín, con ganas de mostrar que la felicidad también se encuentra lejos del Real Madrid. En el minuto 3 avisaba con una doble ocasión. Cabezazo al centro de Mandzukic, a las manos de Keylor. 

El Real Madrid tardó en encontrarse y lo hizo en momentos aislados, sin continuidad en el primer acto. Isco pisaba el balón intentaba anestesiar el ritmo y la tensión que se respiraba. Keylor se disfrazaba de salvador mientras sus compañeros encajaban piezas para responder al posicionamiento del Juventus. 

A los seis minutos Pjanic recogía solo un rechace en la frontal y soltaba un derechazo con sabor a gol, ajustado al palo, ante el que volaba el portero tico para sacar una mano imposible a su derecha.

Era el minuto 20 cuando Kroos irrumpió con fuerza, Benzema conectó con Cristiano que abrió a Carvajal para que inventase su undécima asistencia del curso. Rasa, al jugador que siempre aparece en las grandes citas para que marcara con disparo limpio de derecha a la red. Imparable para Buffon. 

Gol de ensueño
Era el momento de demostrar la grandeza para el club dominador total del fútbol italiano. Y respondió con celeridad. Solo siete minutos tardó en igualar el duelo. A la espalda de Isco, sin Carvajal en banda, apareció Alex Sandro para lanzar un centro que controló Higuaín y la dejó en el aire, para que de tijera y sin dejarla caer, Mandzukic hiciera un golazo.

Era el justo premio al dominador territorial de la final. Dybala aparecía en fogonazos que hacían daño, Pjanic se descolgaba con calidad, Alves en todas las peleas. Solo Higuaín parecía desenchufado.

Se había impuesto el bloque del Juventus, que desaprovechó sus momentos de superioridad ante un rival que siempre vuelve; al medio tiempo se fueron 1-1. 

La charla de Zidane cambió todo tras el descanso. El duelo se reanudaba con Cristiano e Isco pisando área rival en segundos. El Real Madrid se adueñaba del balón, recuperaba su identidad y comenzaba a poner la final hacia su lado.
El centro del campo era la clave. 
Apareció la figura de Casemiro dominante, más balón para Isco y Modric, quien tuvo el primer aviso en la parte complementaría. después Marcelo mandó un centro a Cristiano por milímetros no alcanzó a conectar en momentos de clara superioridad madridista.

Apareció la aplanadora
Era el momento clave de la final. Y apareció un invitado sorpresa. Desde 30 metros disparó Casemiro para aliarse con la fortuna. El disparo lo desvió el talón de Khedira ante la impotencia de Buffon que veía escaparse de nuevo el único título que le falta; era la fiesta de Madrid que celebraba de nuevo la ventaja. 

En tres minutos la final quedó sentenciada, justo cuando la Juventus comenzaba a hacer cambios, les llegó un balde de agua fría pues cayó la tercera anotación, Modric robó, pasó a Carvajal y este puso un pase al matador del área, Cristiano Ronaldo quien se adelantó a todos y con una excelsa definición firmaba su doblete.

Los intentos de Allegri por resucitar la final eran en vano. Metió a Alves de lateral para buscar velocidad con Cuadrado, que entró tan acelerado que acabó expulsado. 

La posesión era del Real Madrid. Seis tiros a puerta en la segunda parte plasmaban un recital de fútbol ofensivo que permitió que fueron superiores a la Juventus. Cristiano, Marcelo buscaban más goles. 

Todavía en los minutos finales a los 82, un último intento de Juventus apareció, Sandro con un testarazo ajustado al poste puso a temblar a Keylor Navas que sólo miró, la pelota se fue y se escapó así el intento de resurrección de la Vecchia Signora. 

Los pupilos de Zidane cumplían y la cereza en el pastel la puso Marco Asensio y así sentenció la victoria y el décimo segundo título de la Champions League para el Real Madrid, que confirma que puede ser un equipo de esta época en Europa. 

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